Aire acondicionado en el coche: cómo usarlo bien

Aire acondicionado en el coche: cómo usarlo bien 1

Aire acondicionado en el coche: cómo usarlo bien 2

El aire acondicionado del coche es un alivio para protegerse del calor durante los días más calurosos del verano pero a la vez puede provocar molestias si no se utiliza correctamente.

Cuando hace tanto calor afuera que puede cocinar huevos en el asfalto, a menudo va en busca de la primera tienda con aire acondicionado para poder volver a ponerse fresco. Lo mismo se hace en el coche, nada más entrar en el vehículo se enciende el aire acondicionado al máximo para encontrar el frescor deseado para escapar de las garras de los demonios del calor y la humedad. ¿Pero sabes que no es nada bueno para tu salud? Aparte del choque térmico que puede provocar dolores de cabeza, estómago, náuseas y dolores musculares, si el aire acondicionado no está en orden y no se han realizado los controles necesarios, se corre el riesgo de respirar aire poco saludable.

Como todos los componentes de la máquina, este también debe ser sometido a controles por parte de un técnico en el taller, para que funcione de manera óptima y evitar riesgos para su salud. Si normalmente viaja mucho en coche por motivos de trabajo, no puede evitar que le revisen el sistema. Por otro lado, estar en el tráfico con las ventanillas bajadas para no encender el aire acondicionado no es precisamente lo mejor, dados todos los gases de escape de otros vehículos que respiras. Quienes habitualmente viajan por las carreteras del país por motivos de trabajo y tienen que presentarse a clientes o proveedores, simplemente no pueden prescindir de ello, ya que empaparse de sudor en una reunión no es precisamente lo mejor.

Entonces, ¿cómo usar bien el aire acondicionado? ¿Cuáles son los distintos controles que hay que hacer para poder garantizar un buen refresco sin correr el riesgo de acabar en la cama con fiebre? A continuación se ofrecen algunos consejos útiles.

Aire acondicionado en el coche: cómo usarlo bien 3

Gas refrigerante

Se sabe que el automóvil es un gasto constante de mantenimiento y el aire acondicionado también juega su papel. Este componente necesita un producto en particular llamado gas refrigerante para funcionar correctamente. Este material se divide en tres tipos: 134a, 1234yf y 1234yf-CO2 que se adaptan a diferentes vehículos. Para saber cuál usar para su automóvil, simplemente abra el compartimiento del motor y busque la etiqueta del refrigerante, para que ya sepa qué decirle al técnico cuando esté en el taller.

Por lo general, no se recomienda intentar esta reparación por su cuenta, ya que incluso el más mínimo error puede causar daños graves al vehículo. Es mejor dejarlo en manos de un técnico especializado para que haga el trabajo como es debido y para evitar riesgos. Con una herramienta particular en el taller, succionarán el fluido refrigerante del aire acondicionado para examinar su cantidad y también descubrirán fugas creando huecos en el sistema, ideal para entender si es necesario intervenir con un mantenimiento más intensivo o cambiarlo por completo.

Filtrar

El polvo y las impurezas externas o internas pueden comprometer el uso correcto de un acondicionador de aire, obstruyendo el filtro e impidiendo que funcione con la máxima eficiencia. Además del rendimiento, este factor también provoca la dispersión de aire insalubre dentro del vehículo. El filtro del aire acondicionado se puede cambiar por una cantidad razonable, por lo que es mejor que lo revisen antes del verano para asegurarse de que esté en orden.

Por lo general, el filtro debe cambiarse cada 15.000 o 20.000 km, así que compruebe el odómetro de vez en cuando, especialmente si conduce mucho durante el año. También es bueno revisar el tanque donde se descarga el agua porque podría favorecer la proliferación de bacterias dañinas. Las personas alérgicas deben remediar absolutamente con un buen desinfectante para desinfectar el sistema.

Aire acondicionado en el coche: cómo usarlo bien 4

Uso correcto

Además de las diversas comprobaciones, el aire acondicionado debe utilizarse correctamente por seguridad durante la conducción y por salud. Oh sí, porque conducir con temperaturas demasiado altas o bajas puede hacer que aflojemos significativamente los reflejos, por lo que es bueno configurarlo correctamente. No encienda inmediatamente el aire acondicionado a plena potencia y abra las puertas o baje las ventanas del vehículo para ventilarlo y dejar salir el aire caliente. Una vez dentro del vehículo, límpiese el sudor y luego encienda el aire acondicionado, para que pueda utilizar el sistema con total seguridad. De esta manera evitarás sufrir un ‘choque térmico’ que puede provocar dolencias no deseadas.

Tenga esto en cuenta especialmente si viaja con niños o personas mayores con una constitución más frágil. Si su aire acondicionado tiene el botón ‘auto’ para el reciclaje automático, le recomendamos que lo use para no dejar que el aire se enfríe demasiado y que controle la intensidad. Las rejillas de ventilación también deben estar orientadas correctamente para que el aire no vaya directamente a los pasajeros. A muchos les gusta ser «golpeados» por completo por el chorro de aire, pero esto no es nada bueno para la salud, especialmente para el sistema respiratorio. Mucho mejor dirigirlos hacia arriba para que el aire se distribuya más uniformemente.

En general, el aire acondicionado no es una panacea para la salud, por lo que si puedes resistirte y afrontar algunos viajes cortos sin abusar de él, sin duda te beneficiarás.